AL AMANECER LLEGARÁ MI CALMA.
Hoy se descolgó la tarde y nuevamente como otros muchos días, tu recuerdo afloró a mi mente. Aquellos dorados recuerdos que mi alma sin cansarse cantan tu voz, mientras sin tener tu fotografía, te veía como si estuvieras frente a mí. Contemplaba tu mirada, tus ojos vivos de ansías, de ganas de vivir, de no querer dejar de mirarme.
Junto a ti me sentía bien, regalaba los colores de un arcoiris a mi atardecer, que lindo era todo...
Ahora cayó ya la noche, el tiempo pasó sin darme cuenta, he llegado a conversar contigo... ¿no me oíste?. Me contestabas a cada pregunta, sonreías y de mi rostro apartabas una lágrima que de alegría al verte, asomó a mis mejillas.
Ya cayó la noche, los lirios y las rosas cerraron ya sus pétalos para poder descansar; las aves regresaron a sus nidos.
¿Y tú? ya no volverás a pasar por mi lado nuevamente, no volveré a verte ya. Lloraré esta noche y los sentimientos que tenía por ti, temblarán.
El crepúsculo está lejano, pero a la vez, tan cerca de tus ojos...
Y observé como se descolgaba la tarde en ellos; ahí es donde reposan las ansías de amarte mañana, con la primera luz del alba... Tus ojos tal vez no lloren esta noche, pero los míos... ¿no los ves? se nublan de lágrimas que al caer sobre el triste suelo gris, se harán lechos.
Al amanecer llegará mi calma, estaré aquí sentada, esperando que se descuelgue nuevamente la tarde y ansiosa... pueda volver a encontrarte, ha hablarte, a mirarte, a recordarte...
Etiquetas: Sentimientos.

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